Para legalizar un pozo en la Comunitat Valenciana necesitas que la Confederación Hidrográfica del Júcar (CHJ) autorice el uso del agua y lo inscriba en su Registro de Aguas. Si el consumo no pasa de 7.000 m³ al año, basta con una autorización. Si lo supera, hace falta una concesión, que es un trámite más largo. A eso se suman el permiso para la obra de perforación y la licencia del ayuntamiento.
Parece mucho papeleo, y lo es, pero tiene un orden lógico. En esta guía te lo contamos paso a paso, con un lenguaje claro y sin tecnicismos innecesarios.
Lo esencial en 30 segundos
- En España el agua subterránea es de dominio público: aunque el pozo esté en tu finca, necesitas permiso para usarla.
- Hasta 7.000 m³/año: autorización. Más de 7.000 m³/año: concesión.
- Además del permiso de la CHJ, la obra necesita autorización de minas y licencia municipal.
- Un pozo sin legalizar se expone a multas y a la orden de cerrarlo.
Por qué hay que legalizar un pozo aunque esté en tu terreno
Es la duda más común: «si la finca es mía, ¿por qué no es mía el agua?». La razón es que, desde la Ley de Aguas de 1985, las aguas subterráneas forman parte del dominio público hidráulico. El propietario del suelo puede usarlas, pero siempre con permiso del organismo que gestiona la cuenca.
En casi toda la provincia de Valencia ese organismo es la Confederación Hidrográfica del Júcar. Su trabajo es repartir un recurso escaso entre agricultores, municipios, industrias y particulares, y evitar que los acuíferos se agoten o se contaminen. Por eso controla quién extrae agua, cuánta y para qué.
Qué tipo de permiso necesita tu pozo
Todo depende del volumen de agua que vayas a sacar al año y de cuándo se hizo el pozo.
Autorización: hasta 7.000 m³ al año
Es la vía habitual para viviendas, jardines, huertos y pequeñas explotaciones. Para hacerte una idea, 7.000 m³ dan para el consumo de una casa y el riego de una parcela de tamaño medio. El trámite es más sencillo que una concesión, aunque sigue requiriendo documentación técnica.
Concesión: más de 7.000 m³ al año
La necesitan las explotaciones agrícolas grandes, las industrias y los abastecimientos colectivos. El expediente es más largo, incluye información pública y un estudio más detallado de cómo afectará la extracción al acuífero y a los pozos cercanos.
¿Un pozo antiguo, anterior a 1986, también necesita inscripción?
Sí. Los pozos que ya existían antes de la Ley de Aguas pudieron declararse como aguas privadas y figurar en el Catálogo de Aguas Privadas. Si tu pozo se declaró en su momento, conviene localizar esa inscripción y comprobar que los datos coinciden con el uso actual. Si nunca se declaró, lo normal es tener que regularizarlo como un aprovechamiento nuevo.
La documentación que te van a pedir
Cada expediente es distinto, pero estos documentos aparecen en casi todos:
- Solicitud con los datos del titular y de la finca.
- Escritura o nota simple que acredite que eres propietario o que tienes derecho a usar el terreno.
- Plano de situación con la ubicación exacta del pozo y sus coordenadas.
- Memoria técnica con la profundidad, el diámetro, el caudal previsto y el uso del agua.
- Justificación del volumen que necesitas: superficie que vas a regar, tipo de cultivo o consumo de la vivienda.
- Para la obra: el proyecto de perforación que presenta la empresa ante el servicio de minas de la Generalitat.
Consejo práctico: antes de presentar nada, consulta si tu parcela está sobre una masa de agua en mal estado. En esas zonas la CHJ es mucho más restrictiva y puede denegar pozos nuevos.
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El proceso de legalización, paso a paso
- Estudio previo del terreno. Saber si hay agua, a qué profundidad y si la zona admite nuevas captaciones.
- Solicitud a la CHJ de la autorización o concesión, con la memoria técnica.
- Permiso para la obra de perforación ante el servicio territorial de Industria y Minas, y licencia del ayuntamiento.
- Perforación y prueba de bombeo para comprobar el caudal real.
- Instalación del contador que mide el volumen extraído. La CHJ lo exige para controlar los consumos.
- Resolución e inscripción en el Registro de Aguas. A partir de aquí, tu derecho queda reconocido.

Plazos y costes reales
Aquí conviene ser realista. Una autorización para menos de 7.000 m³ suele tardar varios meses, y no es raro que se acerque al año. Las concesiones pueden alargarse bastante más. El tiempo depende de la carga de trabajo de la CHJ y de que el expediente llegue completo a la primera.
Las tasas administrativas no suelen ser el gasto principal. Lo que más pesa es la documentación técnica: la memoria, los planos y, en su caso, el proyecto de perforación. Un expediente bien preparado desde el principio evita requerimientos y meses de espera.
¿Puedo legalizar un pozo que perforé sin permiso?
En muchos casos, sí, aunque no siempre. Lo primero es averiguar si la zona admite captaciones. Si el acuífero está sobreexplotado, puede que la CHJ no autorice el pozo y obligue a sellarlo. Si la zona lo permite, se puede iniciar el expediente de regularización, que lleva la misma documentación que un pozo nuevo y, a veces, una sanción por haber perforado sin permiso.
Lo que nunca conviene es esperar. Un pozo ilegal se puede descubrir en una inspección, por una denuncia o al vender la finca. Las multas por uso del agua sin autorización van desde sanciones leves de hasta 10.000 € hasta cantidades muy superiores en los casos graves, además de la obligación de clausurar el pozo. Si tienes dudas, la tramitación de permisos para perforaciones en Valencia incluye precisamente revisar tu caso y decirte qué opciones reales tienes.
Una vez legalizado: cómo mantener tu derecho
Conseguir la inscripción no es el final. Para no perder el derecho tienes que respetar el volumen y el uso autorizados y mantener el contador funcionando.
Dos reglas para no perder el derecho
No dejes el pozo sin usar durante años
Si un aprovechamiento deja de usarse durante un periodo prolongado, la administración puede declararlo caducado. Un mantenimiento de pozos periódico, con revisión de la bomba y del contador, ayuda a que todo siga en regla y funcionando.
Comunica cualquier cambio
Si cambias el uso del agua, la superficie de riego o la titularidad de la finca, hay que comunicarlo a la CHJ. Un cambio sin declarar puede convertir un pozo legal en irregular.
En resumen
Legalizar un pozo es un trámite largo, pero no imposible. La clave está en hacerlo en el orden correcto: primero saber si la zona lo permite, después pedir los permisos y solo entonces perforar. Si estás calculando la inversión completa, te será útil saber cuánto cuesta hacer un pozo de agua en Valencia.
Y si quieres que alguien se encargue de todo, desde los papeles hasta la bomba funcionando, cuéntanos tu caso. Si buscas una empresa de perforación de pozos en Valencia que se ocupe de todo, gestionamos tu solicitud y la trasladamos a nuestro profesional colaborador, que te presupuesta sin compromiso.
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